Desarrollo de software a medida en Panamá para lo que ningún sistema resuelve
Cuando tu negocio necesita algo que no existe en el mercado, lo programamos: portales con usuarios, sistemas de gestión, integraciones y aplicaciones web que trabajan como tú trabajas.
Sistemas hechos para tu forma de trabajar, no al revés
Cuando adaptas el negocio al software, pierdes. Cuando el software se adapta al negocio, ganas tiempo todos los días.
Portales con usuarios
Áreas privadas donde cada cliente, proveedor o empleado entra con su cuenta y ve solo lo suyo.
Sistemas de gestión
Inventario, cotizaciones, órdenes de trabajo, rutas, cobros. El sistema que hoy llevas en Excel, en un solo lugar.
Integraciones entre sistemas
Que tu tienda hable con tu contabilidad, tu CRM con tu correo, tu ERP con tu web. Sin doble digitación.
Herramientas internas
Paneles, formularios y flujos para el equipo: aprobaciones, reportes, control de tareas. Lo que nadie vende porque es solo tuyo.
APIs y automatizaciones
Procesos que corren solos: enviar un reporte cada lunes, sincronizar precios de noche, avisar cuando algo pasa.
Tu propio producto SaaS
Si tu idea es vender el software a otros, lo construimos multiempresa desde el inicio: cada cliente con sus datos, su panel y su plan.
¿No sabes si lo tuyo se puede programar? Casi siempre se puede. Cuéntanos el proceso en una llamada y te decimos qué conviene: hacerlo a medida, adaptar algo existente o no hacerlo.
Contarles mi casoPor etapas, con algo que usar desde la segunda
Un sistema a medida no se entrega de golpe al final. Se construye por partes, cada una funcionando, para que lo veas y lo corrijas mientras se hace.
Entendemos el proceso, no solo la idea
Nos sentamos con quien vive el proceso a diario y lo dibujamos paso a paso: qué entra, qué sale, quién aprueba, dónde se traba. De ahí sale un documento de alcance que ambos firmamos.
De tu lado: darnos acceso a quien de verdad usa el proceso, no solo a gerencia.
Diseñamos las pantallas antes de programar
Te mostramos cómo se va a ver y cómo se navega: cada pantalla, cada botón, cada reporte. Los cambios aquí son gratis; después de programar, cuestan. Por eso insistimos en cerrarlo bien.
De tu lado: probar el prototipo con tu equipo y decirnos qué no cuadra.
Construimos por etapas que puedes usar
Cada dos semanas entregamos una parte funcionando en un ambiente de pruebas: primero el módulo más urgente, luego el siguiente. Pruebas con datos reales y ajustamos antes de seguir.
De tu lado: probar cada entrega con datos reales y reportar lo que encuentres.
Salimos a producción y capacitamos
Migramos tus datos actuales, publicamos en servidor propio o en tu nube, y capacitamos a cada tipo de usuario. Te entregamos el código en su repositorio, documentado, con los accesos a tu nombre.
De tu lado: decidir cuándo apagar el sistema viejo.
Y seguimos: soporte y evolución
Un sistema vivo cambia con el negocio. Después de la entrega seguimos disponibles para corregir, mejorar y agregar módulos, con el mismo equipo que lo construyó.
De tu lado: usarlo y decirnos qué más necesita.
Tecnología probada, elegida por el problema
No usamos la herramienta de moda: usamos la que lleva años resolviendo bien lo que tu sistema necesita, y que otro programador podrá mantener mañana.
Servidor y lógica
Donde viven las reglas del negocio y la base de datos.
Interfaz
Lo que el usuario ve y toca, rápido y sin recargas.
Datos
Donde se guarda todo, con respaldo y velocidad.
Infraestructura
Dónde corre y cómo se despliega sin romper nada.
Plataformas que hoy operan negocios reales
Tres sistemas desarrollados por nosotros, cada uno para un sector distinto. Los tres nacieron de un proceso que ningún software del mercado resolvía.
Sistema para operadores de vending
Rutas de reposición, inventario por máquina, facturación y una app para que el técnico registre cada visita desde el celular.
Plataforma para proveedores de internet
Gestión de clientes, cobros recurrentes, control de la red y soporte técnico en un solo lugar, para operadores que antes lo llevaban en Excel.
Control de contratistas y seguridad laboral
Homologación de contratistas con sus documentos, permisos de trabajo y control de cada trabajo en campo con evidencia fotográfica.
Lo que preguntan antes de programar algo a medida
Si tu duda no está aquí, escríbenos y te respondemos sin compromiso.
Hacer mi consultaNo hay precio de lista porque no hay dos sistemas iguales. Un portal sencillo donde tus clientes consultan su estado de cuenta cuesta una fracción de un sistema de gestión con inventario, facturación y app de campo.
Lo que sí hacemos siempre: después de entender el proceso, dividimos el proyecto en etapas y le ponemos precio a cada una. Pagas por etapa entregada. Así sabes desde el inicio cuánto cuesta el total y puedes empezar por lo más urgente sin comprometer todo el presupuesto de golpe.
A veces sí, y te lo vamos a decir. Si tu proceso es estándar y hay una herramienta que lo cubre bien, adaptarla sale más barato y más rápido que construir desde cero. Es la primera pregunta que nos hacemos en la llamada inicial.
El desarrollo a medida tiene sentido cuando el software genérico te obliga a cambiar cómo trabajas, cuando pagas por funciones que no usas, cuando necesitas conectar sistemas que no se hablan, o cuando el proceso es la ventaja de tu negocio y no quieres que lo tenga la competencia con el mismo programa.
Un portal o herramienta interna sencilla, entre seis y diez semanas. Un sistema de gestión completo, de tres a seis meses. Pero no esperas hasta el final: desde la segunda o tercera semana tienes algo funcionando en ambiente de pruebas, y cada quince días se suma un módulo.
Lo que más alarga un proyecto no es programar, es decidir. Por eso invertimos tiempo al inicio en cerrar el alcance con quien de verdad usa el proceso.
Tuyo. Te entregamos el código fuente completo en un repositorio a tu nombre, con documentación, desde la primera etapa y no al final del proyecto. Si un día quieres que otro equipo lo continúe, puede hacerlo sin pedirnos permiso.
Usamos únicamente tecnología de código abierto, así que tampoco hay licencias anuales escondidas por el motor de tu propio sistema.
Casi siempre. Contabilidad, facturación electrónica, tu tienda en línea, tu CRM, el correo, WhatsApp. Si el sistema que tienes permite conexión externa, lo integramos para que los datos viajen solos y nadie digite dos veces.
Lo revisamos antes de prometer nada: hay sistemas viejos que no permiten conectarse, y en ese caso te decimos qué alternativas hay.
Pasa en todos los proyectos y está previsto. Por eso trabajamos por etapas cortas: lo que se cambia entre etapas no rompe lo ya hecho. Si el cambio está dentro del alcance acordado, se hace. Si lo amplía, te decimos cuánto cuesta y cuánto suma al plazo antes de tocar nada, y tú decides.
Lo que evitamos es el proyecto que crece sin control y termina costando el doble. Por eso el alcance de cada etapa se firma.
Donde tú decidas. Podemos alojarlo en nuestros servidores en Panamá con respaldos y monitoreo incluidos, desplegarlo en tu nube si ya tienes una, o instalarlo en un servidor en tu propia oficina si tus datos no pueden salir de ahí.
La mayoría elige nuestro hosting porque no tiene que ocuparse de nada, pero la decisión y los datos son tuyos.
Lo entregado tiene garantía: si algo no funciona como se acordó, lo corregimos sin costo. Después, seguimos disponibles con una bolsa de horas mensual para mejoras, nuevos módulos y ajustes conforme el negocio cambia.
Somos el mismo equipo que lo construyó, así que no tienes que explicarle el sistema a nadie desde cero. Y si prefieres continuar con otro equipo, el código y la documentación se lo permiten.
Cuéntanos el proceso y te decimos cómo resolverlo
Una llamada de 30 minutos basta para entender qué necesitas y decirte si conviene desarrollarlo, adaptar algo existente o no hacerlo.
Contarnos tu proyecto
Con lo básico nos alcanza para llamarte con preguntas concretas.
Usamos tus datos solo para responderte esta solicitud.